pensamiento

by eder.valdez@gmail.com

lunes, 1 de noviembre de 2010

Día de muertos y demás


Hacer mención a este día es hablar de una de las tradiciones más arraigadas y emblemáticas del pueblo Mexicano. Su celebración data desde la época prehispánica, y, busca honrar a los difuntos.
Este festejo también es celebrado en Brasil, como Día dos Finados, pero no tiene las mismas raíces prehispánicas de la verbena Mexicana.
Como ya hice mención, los orígenes de esta celebración se dan con antelación a la llegada de los españoles. Etnias Mayas, Mexicas, Purépechas y Totonacas registran tales festividades. Estos rituales se regían por el calendario solar Mexica, según marcaba el noveno mes de este, (a principios de agosto) y duraba el mes entero.
En esta época, la diosa Mictecacíhuatl (en náhuatl “señora de la muerte”. Y actualmente conocida como “la dama de negro” y relacionada con la catrina.) Y su esposo, el dios Mictlantecuhtli (que en náhuatl significa “señor del inframundo) eran quienes precedían estas celebraciones, las cuales eran dedicadas a los niños y parientes fallecidos.
En algunos países, a la muerte se le tiene respeto, devoción, veneración y hasta se le llega a espantar, por así decirlo. Pero en un país como México no. El mexicano toma a la muerte con tal picardía que hasta llega a burlarse de ella. Un ejemplo:
“De cantina en cantina,
me la vivo tomando
ay de mi si la muerte
me agarra pistiando.”
Para el mexicano, la muerte se vuelve jocosa e irónica. Le llaman “calaca”, “huesuda” o “la flaca”. Y al hecho de morir le dan definiciones como “petatearse” o “estirar la pata”. Estas expresiones le permiten jugar y en tono de burla hacer refranes y versos. 
Esta festividad es todo un crisol de tergiversadas tradiciones, ya que al convertir a los nativos del nuevo mundo se dio lugar a un sincretismo que mezcló las tradiciones europeas y prehispánicas, haciendo coincidir las festividades católicas del Día de todos los Santos y Todas las Almas con el festival similar mesoamericano, creando el actual Día de Muertos.
El 7 de noviembre del 2003, la UNESCO distinguió a la festividad indígena de Día de Muertos como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.  Las razones que dio fueron las siguientes: “Es una de las representaciones más relevantes del patrimonio vivo de México y del mundo, y como una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor fuerza entre los grupos indígenas del país."  Además en el documento de declaratoria se destaca: "Ese encuentro anual entre las personas que la celebran y sus antepasados, desempeña una función social que recuerda el lugar del individuo en el seno del grupo y contribuye a la afirmación de la identidad..." además de: "...aunque la tradición no está formalmente amenazada, su dimensión estética y cultural debe preservarse del creciente número de expresiones no indígenas y de carácter comercial que tienden afectar su contenido inmaterial."
Con los siguientes textos que voy a expresar, no quiero ni pretendo que el lector se sienta ofendido, ni que esto tome un sentido connotativo antipatriota. Tampoco es una negativa de mi parte hacia las costumbres y tradiciones mexicanas, puesto que soy mexicano y me enorgullece serlo.
Lo que llama mi atención muy en particular, es la mezcla de rituales “inocentes” que cada año cobran mas fuerza,  no solo en nuestro país, sino también en sectores de la población estadounidense, centroamericana y sudamericana. 
El 31 de octubre, como ya conocido de ustedes lectores, se celebra en los  países anglosajones, principalmente en Canadá, Estados Unidos, Irlanda y Reino Unido la “noche de brujas” o “halloween”. Tradición de origen Celta. Quienes creían que la línea que une a este mundo con el “otro” se estrechaba con la llegada del Samhain (que deriva de irlandés antiguo y significa fin del verano), permitiendo a los espíritus pasar a través. Los ancestros familiares eran invitados y homenajeados mientras que los espíritus dañinos eran alejados. (Un tanto similar a la tradición mexicana del día de muertos). Otra práctica común durante el Samhain era la adivinación, que a menudo implicaba el consumo de alimentos y  bebidas.
Se dice que la noche de halloween, la puerta que separaba el mundo de los vivos del “más allá se abría y los espíritus de los difuntos hacían una procesión en los pueblos en los que vivían. En esa noche los espíritus visitaban las casas de sus familiares, y para que los espíritus no les perturbasen los aldeanos debían poner una vela en la ventana de su casa por cada difunto que hubiese en la familia. Si había una vela en recuerdo de cada difunto los espíritus no molestaban a sus familiares, si no era así los espíritus les perturbaban por la noche y les hacían caer entre terribles pesadillas. Algo muy semejante a la costumbre mexicana, solo que en este caso, les ofrendan comida y bebidas, digo, por eso de la fatigosa procesión –jajá.
No es desconocido para nadie (creo yo) que esta “tradición” se ha ido arraigando poco a poco en culturas como la nuestra, debido principalmente al empuje y poder económico que posee el país Estadounidense. 
Como ya lo mencione, lo que llama la atención y el factor a destacar desde mi punto de vista es la mezcla de rituales y la ignorancia acerca de los mismos.
En víspera a estas fechas, entreviste a una gran cantidad de niños, jóvenes y adultos con la finalidad de ver que tanta afinidad tienen a estas efemérides, y, son muy atractivas las respuestas que nos aportan.
Los niños, como buenos impúber que son, coinciden que lo único que saben es que ese día no asisten a clases y les dan dulces. Y ahora si que la descripción que segué es preocupante, no por el hecho como tal, sino por la ignorancia de los jóvenes. Estos creen que estas fechas solo son un buen pretexto para hacer un buen jolgorio y curarse la resaca que esta les deje, y con respecto a los cultos y demás, que esta bien y que es “lindo” ver a los niños disfrazados. Aclaro, no todos los jóvenes somos y pensamos de esa manera. Los adultos son los que poseen mas conciencia y guardan más estas tradiciones. Son ellos quienes reprueban la “tradición” creciente del halloween en nuestro país y promueven mas el día de muertos. Pero de igual manera, la gran mayoría ignora los orígenes prehispánicos que esta tiene, y el porque de unir el “día de muertos” con el “día de todos los santos”.
Lo alarmante de esto es que hay muchas personas que saben con exactitud los orígenes de todas estas tradiciones y aprovechan la ignorancia de algunos sectores de la población. Principalmente la de niños, adolecentes y jóvenes. Y los involucran muy sutilmente con prácticas ocultistas.
Es aquí cuando yo lanzo una pregunta al aire. Si en un país como México, donde la identidad nacional junto con sus tradiciones y costumbres va en decadencia y la ignorancia de las mismas va en aumento, ¿Por qué hay un creciente número de seguidores y devotos a la santa muerte?
Esto no es nuevo el culto a la muerte existe en México desde hace más de tres mil años. Los antiguos pobladores de lo que hoy es la república mexicana concebían a la muerte como algo necesario y que le ocurre a todos los seres en la naturaleza. Tenían por seguro que los ciclos en la naturaleza como la noche y el día, la época de secas y lluvias eran el equivalente a la vida y la muerte. Para sus devotos, la señora, como la llaman afectuosamente, es capaz de aparecerse y manifestarse corporalmente o imprimir sus imágenes en diversos lugares, en libros y revistas en los que se promueve su culto, narran las intervenciones milagrosas que han vivido, en las que la santa muerte los ha librado de múltiples peligros y les ha ayudado a resolver problemas complicados.
¿Qué decir al respecto? Es un culto más, que en este caso se manifiesta dando características humanas y divinas a un fenómeno tan natural como la muerte, que no es ni una persona ni siquiera una cosa o fuerza. Podríamos definirla simplemente como el término de la vida.
Yo aclaro, NO soy católico, pero tengo muchos amigos y conocidos que lo son. Tampoco pretendo atacar a esta religión con lo que cuestiono a continuación.
Es solo que, si México es el segundo país con más católicos del mundo, después de Brasil y seguido por Estados Unidos. ¿Por qué son permisivos al culto creciente de la santa muerte? O bien, dirigiéndome ahora a los católicos, si sus líderes y obispos decretan con respecto a la santa muerte que:
1.    El obispo que supuestamente sigue esta secta NO está ordenado sacerdote.
2.    Es una secta.
3.    La autodenominada “Iglesia católica tradicional, misioneros del Sagrado Corazón y de san Felipe de Jesús”. NO son católicos, ni tradicionalistas. Tampoco son una iglesia.
4.    Los católicos que caen en este culto deben saber que es un pecado grave: idolatría (“devoción popular” sin ningún soporte doctrinal ni justificación teológica)
¿Por qué tiene un creciente número de simpatizantes este culto?
Como ya le mencione, no pretendo atacar. A mi también me sorprende que dentro de la iglesia cristiana evangélica o protestante (por así decirlo) a la cual pertenezco, halla quienes, sabiendo que no se debe, rindan culto a los difuntos o celebren la noche de brujas. O de igual manera, crean que la muerte tiene “poderes” curativos o que hace favores especiales.
Muchos se aprovechan de la ignorancia de la gente y del hambre y deseo que estos tienen de Dios. Es obvio que existe un hambre y un anhelo ferviente de Dios. Si no fuese así, no existirían tales cultos ni rituales. En Oseas capitulo 4 versículo 4, uno de los textos del antiguo testamento dice;  Mi pueblo es destruido por falta de conocimiento. Por cuanto tú has rechazado el conocimiento, yo también te rechazaré para que no seas mi sacerdote; como has olvidado la ley de tu Dios,
 yo también me olvidaré de tus hijos.
Tal vez esta sea la causa por la cual México no avance. Se hacen reformas, políticos vienen y van pero, no pasa nada. Según la riqueza territorial que poseemos, deberíamos ser un país de primer mundo.
Dice en Oseas4- 9; Como el pueblo, así será el sacerdote; los castigaré por su proceder, y les pagaré según sus obras. Igual esa podría ser la causa por la cual no podemos erradicar la impunidad y corrupción de nuestro país.
Mas adelante dentro del mismo texto dice; Mi pueblo consulta a su ídolo de madera, y su vara les informa; porque un espíritu de prostitución los ha descarriado, y se han prostituido, apartándose de su Dios. Ofrecen sacrificios sobre las cumbres de los montes
 y queman incienso sobre las colinas, debajo de las encinas, los álamos y los terebintos, porque su sombra es agradable. Por tanto, vuestras hijas se prostituyen, y vuestras nueras cometen adulterio.
Lo último mencionado tiene un aire familiar con las actuales procesiones y cultos que se practican en México y parte de centro y Sudamérica relacionados con el día de muertos. La adivinación e idolatría sobreabundan en estos días y por estas tierras.
Es importante investigar un poco más acerca de las costumbres, tradiciones y conductas que practicamos.  El hecho de que dejemos de practicar una costumbre no nos hace ni más, ni menos patriotas. Pero si nos hace mas, o menos cautivos. Dice en Isaías 5:13  Por eso va cautivo mi pueblo por falta de discernimiento; sus notables están muertos de hambre y su multitud reseca de sed.
En lo personal, no simpatizo con la costumbre nacional de mi país que es el “día de muertos”, tampoco con el comercialmente famoso “halloween”, y mucho menos con el culto a la “santa muerte”. Todo es parte de un mismo engaño espiritual.
Yo creo en un Dios vivo, que es Cristo Jesús, se que al tercer día resucito de entre los muertos y que hoy tengo una nueva vida y es eterna. Creo que la muerte es un hecho físico que nos hace trascender a la vida eterna. Creo que un “espíritu” no anda deambulando por el mundo de lo vivos (por así decirlo)  y que un muerto es eso, y nada mas. Creo también firmemente que hay un “Perdón Nacional” para todos nosotros y otros países, ya que en Ezequiel 18:31 dice; Arrojad de vosotros todas las transgresiones que habéis cometido, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo.
Hay que ser mas consientes en lo que participamos. Las excusas de “no sabía” y “todos lo hacen” no son validas. Dios es celoso de tu alma. Le costamos mucho en una cruz. Juan 3:16
Dios no comparte lo suyo, que somos nosotros, con otros. Mas sin embargo nos da la libertad de elegir que caminos tomar.
Y por ultimo y no menos importante, Dios es la prueba máxima de misericordia. ¿Cómo? En 2 Crónicas 7:14 dice: Y si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre, se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad a su país.
En este ultimo párrafo esta la clave de la prosperidad nacional. No en los políticos, partidos, programas sociales (que no digo que son malos) y en la decadente selección mexicana (esta si digo que es mala) la llave de éxito esta en Cristo Jesús. Aunque suene religioso, pero no lo es.


miércoles, 20 de octubre de 2010

Emil Michel Cioran

Nace: 8 de abril de 1911 en Sibiu, Rumanía y Muere un 20 de junio de 1995 en París, Francia.

Biografía: Filósofo y moralista de origen Rumano que desarrolló una profunda reflexión sobre el vacío y la desesperación. Hijo de un sacerdote ortodoxo, Emil Michel Cioran nació y pasó su infancia en la localidad rumana de Rasinari. Terminados los estudios secundarios, ingresó en la Universidad de Bucarest para estudiar filosofía. En 1937 ganó una beca gracias a una tesis sobre el filósofo Henri Bergson y se trasladó a Francia. En los primeros años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Emil Michel Cioran formó parte de la Guardia de Hierro (movimiento fascista, ultranacionalista, y antisemita), aunque más tarde manifestó su arrepentimiento y pesar por su colaboración. Instalado en Francia continúa con sus estudios en el Instituto Francés en París, donde vivió la mayor parte de su vida. Los primeros trabajos de Emil Michel Cioran fueron en rumano, pero posteriormente escribiría exclusivamente en francés. Tiempo después se dedico casi exclusivamente a leer o releer obras clásicas. El pesimismo y amargura apocalíptica de Emil Michel Cioran le valieron ser presentado como un "cortesano del vacío", calificaciones que recibió con complacencia irónica, ya que él mismo se prestaba de buen grado a su parodia al describirse a sí mismo como un "triste por decreto divino". La obra de Emil Michel Cioran está marcada por un fuerte pesimismo, tocando temas como la alienación, el absurdo, el aburrimiento, la decadencia y sus planteamientos entran dentro de la llamada filosofía del absurdo.
Frases;

Nunca estoy a gusto en lo inmediato, sólo me seduce lo que me precede, lo que me aleja de aquí, los innúmeros instantes en que yo no fui: lo no nato, en suma.
-Instante-

La obsesión del nacimiento, al transportarnos más acá de nuestro pasado, nos hace perder el gusto por el futuro, por el presente y hasta por el pasado. 
-Nacimiento- 

El futuro sólo se vuelve temible en cuanto uno no está seguro de poder matarse en el momento deseado. 
-Futuro-

No hago nada, es cierto. Pero veo pasar las horas lo cual vale más que tratar de llenarlas. 
-Hora-
Sé que mi nacimiento es una casualidad, un accidente risible, y, no obstante, apenas me descuido me comporta como si se tratara de un acontecimiento capital, indispensable para la marcha y el equilibrio del mundo. 
-Equilibrio-
La imposibilidad de encontrar un solo pueblo, una sola tribu donde el nacimiento provoque duelo y lamentación, prueba hasta qué punto la Humanidad se encuentra en estado de regresión
-Nacimiento- 

"Desde que estoy en el mundo", ese desde me parece cargado de un significado tan espantoso, que se torna insoportable. 
-Mundo- 

Se puede soportar cualquier verdad, por muy destructiva que sea, a condición de que sea total, que lleve en sí tanta vitalidad como la esperanza a la que ha sustituido. 
-Esperanza-

Cambiar de idioma, para un escritor, es como escribir una carta de amor con un diccionario. 
-Idioma-

Nota; Si te interesa la Bulimia y Anorexia, te dejo el enlace de este libro - Más allá de la anorexia y la bulimia de Giorgio Nardone

martes, 12 de octubre de 2010

Excerpt from Betel Documentary



En Julio del 2010 Dios nos da la oportunidad de partir hacia España, concretamente  a la ciudad de Madrid al campo misionesro a un grupo de 19 personas originarias de  México. No fuimos en plan de turistas,   
puesto que mucha gente nos decía; -"de misiones a España, por favor, eso nadie se los cree"-. Dios es quien hace la obra, este video refleja muy poco LA GRAN NECESIDAD que tiene España con respecto al campo misionero. El video que se muestra es de un ministerio a nivel mundial llamado BETEL http://www.betel.org/ cuya cede esta en Madrid España. Que, gracias a Dios tuvimos la oportunidad de acompañarlos a "el vertedero" (el lugar que sale en el video) a uno de sus diarios viajes de alcance.

lunes, 11 de octubre de 2010

Descubriendo tus DONES


Todos en algún momento de nuestra vida nos hemos preguntado ¿Para que soy bueno?, ¿Para que sirvo?, ¿Cuál es mi don?, ¿Qué habilidad me caracteriza? Bueno, al menos yo si me lo he preguntado en muchas ocasiones.
Dice en Romanos 12:6 Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno.
Sin embargo, no siempre vemos con claridad cual es ese llamado. Un día nos levantamos con una pasión ferviente por las misiones y al otro día con una “carga” en nuestro corazón por el ministerio de alabanza. Y curiosamente a la semana entrante sentimos un “llamamiento” pastoral. Todo eso y más en menos de dos semanas.
Yo me pregunto, ¿Cuánto tiempo de nuestra vida se nos va en descubrir nuestro llamado o los dones que Dios nos ha dado? En realidad mal gastamos muchísimo tiempo en esas trivialidades y, mientras tanto, somos como la “luz dispersa” sin ningún tipo de enfoque e inclusive hasta inútil. Cuando la luz es enfocada tiene el potencial hasta de cortar el acero.
Con todo esto yo no pretendo decir “No sirves para nada, no tienes ningún llamado sobre tu vida, además eres un inútil”. No, de ninguna manera. Descubrir el llamado de Dios para tu vida y sacar las habilidades que hay en ti lleva tiempo, no es un proceso “al vapor” y de la noche a la mañana. Es toda una etapa de maduración.
Pero mientras tanto, en lo que descubrimos nuestro nicho y para que somos buenos, Dios nos da una tarea para no ser luz dispersa y ser de impacto. En Marcos 15:16 Jesús nos dice; "Vayan por todo el mundo y anuncien a todos la buena noticia.”
De echo no nos da una opción, ni nos dice “si es tu llamado o tu don, ve por todo el mundo”, suena mas a una orden. No podemos ni debemos darnos el lujo de permanecer estáticos mientras en mundo sigue su curso.
Te invito a que te Actives y con esto, te aseguro que te quedara mas claro el propósito y el llamado que Dios tiene para tu vida y no solo eso, también descubrirás que cuentas con talentos, dones y habilidades que tú ni siquiera imaginabas. Pero sobretodo, te exhorto que seas paciente, que permanezcas y busques TODO el tiempo la presencia de Dios.
Mateo 24:13 Pero el que siga firme hasta el fin, se salvará.

lunes, 4 de octubre de 2010

lunes, 20 de septiembre de 2010

La Ventana de Johari

La «Ventana de Johari» pretende ilustrar el proceso del «dar y recibir feedback». Tal vez el esquema que nos ofrecen Joseph Luft y Harry Ingham, tal como aparece en la figura que reproducimos a continuación, sirva de ayuda para formarnos una idea de muchos de nuestros comportamientos; y tal vez también nos ofrezca alguna solución para hacer frente a nuestras dificultades en las relaciones interpersonales y para que hagamos de nuestra participación social en la comunidad una expansión realizadora, tanto para nosotros como para aquellos que viven con nosotros. El modelo puede ser presentado también como una ventana de comunicación a través de la cual se dan o se reciben informaciones sobre uno mismo y sobre los demás.



Si tomamos las cuatro áreas o cuadrantes en sentido vertical (columnas) o en sentido horizontal (franjas), las dos columnas representan el yo, y las dos franjas representan el grupo. La primera columna contiene «lo que yo sé respecto de mí»; la segunda, «lo que desconozco respecto de mí»; la franja superior contiene «lo que los demás (el grupo) saben respecto de mi»; la franja inferior contiene «lo que los demás (el grupo) desconocen respecto de mí». Las informaciones contenidas en dichas franjas y columnas no son estáticas, sino que se desplazan de un cuadrante a otro, en la medida en que varían dentro del grupo el grado de confianza recíproca y el intercambio de «feedback». Como resultado de dicho movimiento, el tamaño y el formato de los respectivos cuadrantes experimentarán otras tantas modificaciones en el interior de la ventana.

1. Área abierta: El primer cuadrante (espacio superior izquierdo) es el único claro y libre. En él se encuentran las experiencias y los datos conocidos por la propia persona y por quienes la rodean. Es un área que se caracteriza por el intercambio libre y abierto de informaciones entre el yo y los demás. En ella, el comportamiento es público y accesible a todos. Por ejemplo: nuestro modo de trabajar en cualquier actividad que desempeñemos, nuestra manera habitual de comportarnos, etc. El «Área libre» aumenta de tamaño en la medida en que crece el nivel de confianza entre los participantes o entre el participante y su grupo; y también en la medida en que se comparten más informaciones, especialmente si se trata de informaciones importantes de carácter personal.

2. Área ciega: En la parte superior derecha hay una zona denominada «Área ciega» que contiene informaciones respecto de nuestro «yo» que nosotros ignoramos, pero que son conocidas por los demás. Es lo que nuestros amigos saben de nosotros, más que lo que nos dicen. Al comenzar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son observadas por las restantes personas del grupo. Por ejemplo: nuestra manera de actuar, nuestro modo de hablar, nuestro estilo de relacionamos, etc

3. Área oculta (o privada): El espacio inferior izquierdo, es decir, el área oculta para los demás, contiene informaciones que uno mismo sabe respecto de sí, pero que son desconocidas por el grupo. Es en este área donde se encuentra gran parte de lo que conocemos de nosotros mismos y que ocultamos a los demás. Tenemos miedo de que, si el grupo llegara a saber nuestros sentimientos, percepciones y opiniones respecto del propio grupo o de sus integrantes, o respecto de nosotros mismos, tal vez el grupo podría rechazarnos, atacarnos o ejercer respecto de nosotros algún tipo de acción. Consiguientemente, no revelamos tales informaciones. Muchas veces, una de las posibles razones por las que mantenemos el secreto es porque no encontramos elementos de apoyo en el grupo. Suponemos que, si reveláramos nuestros sentimientos, pensamientos y reacciones, los integrantes del grupo podrían juzgarnos de manera negativa. Sin embargo, a
menos que revelemos algo sobre nosotros y verifiquemos si es cierta nuestra suposición, no tendremos posibilidad de saber cómo van a reaccionar realmente los integrantes del grupo. Es decir, que si no asumimos ciertos riesgos, jamás sabremos nada acerca de la realidad o la irrealidad de nuestras suposiciones. Por otra parte, también tratamos de mantener el secreto cuando nos motiva el deseo de controlar o manipular a los demás.

4. El área subconciente: El cuadrante de la parte inferior derecha representa aquellos factores de nuestra personalidad de los que no somos conscientes y que también son desconocidos para las personas que se relacionan con nosotros. Es el área de nuestras motivaciones inconscientes; área que representa nuestro aspecto «desconocido» o «inexplorado» y que puede incluir cosas como la dinámica interpersonal, acontecimientos de nuestra primera infancia, potencialidades latentes y recursos aún por descubrir.

Lo que la «Ventana de Johari» trata de explicar es cómo deben procurar tolerarse mutuamente estas diferencias en las distintas áreas de nuestra personalidad, con el fin de mejorar las relaciones interpersonales, a través del conocimiento de uno mismo y de los demás; e intenta explicarlo de la manera siguiente: El entrecruce de las líneas muestra cuál es la situación al comenzar el proceso de relación, en orden a ampliar el «área libre», la cual, a medida que se va ampliando gracias a una mayor comunicación, hace que se reduzcan las restantes áreas. Y lo ideal es que la mencionada «área libre» vaya precisamente ampliando su radio de acción, de forma que se reduzca al mínimo el «área desconocida», tanto de los demás como de nosotros mismos.

1
Principios para la obtención
de «feedback»

Al iniciar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son captadas por las otras personas. Tales informaciones pueden reflejar la forma de expresión de nuestra manera de ser, de nuestro modo de hablar o del estilo que adoptamos en nuestra relación con los demás. Dado que el segundo cuadrante de la «Ventana de Johari» contiene informaciones que los integrantes del grupo conocen respecto de nosotros, pero de las que nosotros no somos conscientes, el único medio de aumentar nuestra concienciación de tales informaciones consistirá en obtener «feedback» del grupo. Consiguientemente, necesitamos desarrollar una actitud de receptividad tal que incite a los miembros del grupo a darnos «feedback». Es preciso, pues, poseer capacidad de recibir «feedback»; y para que éste sea eficaz, es necesario que sea:

1. Aplicable. Que vaya dirigido a un comportamiento susceptible de ser modificado mediante el reconocimiento del punto en que se produce el fallo y mediante el esfuerzo personal tendente a corregir la «desviación». Por ejemplo: «No me gusta tu manera de hablar» es un «feedback» inútil que no beneficia en absoluto la comunicación, dado que la información que contiene no es aplicable por el receptor. No contiene referencias para evaluar el comportamiento defectuoso. Cuando señalamos alguna limitación sobre la que la persona no posee control alguno, sólo conseguimos aumentar su frustración. Si, por el contrario, decimos:
«Estás hablando (o tienes la costumbre de hablar) demasiado alto, y resulta desagradable», entonces el mensaje si contiene unos datos concretos que pueden ser examinados por el receptor, con lo cual estará en condiciones de aplicar el «feedback».

2. Neutro. El «feedback» ha de ser más descriptivo que valorativo. Este criterio es contrario a dos características muy comunes y que, por lo general, agravan el problema de la relación y del propio «feedback». La primera de ellas es el tono de censura, reprobación o valoración negativa y personalizada que el «feedback» comporta en ocasiones: «Tienes manía de hablar con afectación» («feedback» valorativo personalizado); «Esta parte del documento es un tanto rebuscada; hay que buscar un lenguaje más directo» («feedback» valorativo neutro, es decir, no personalizado). Evitando el uso del lenguaje valorativo se reduce la necesidad de que la otra persona reaccione de manera defensiva. La otra característica contraria a la neutralidad es lo que podríamos llamar «interpretacionitis». En este caso, en lugar de limitarse a registrar el hecho, el comunicador se empeña en anticipar sus «posibles» causas: «Has llegado tarde; seguro que ha sido porque...» («feedback» interpretativo); el «feedback» neutro sería: «Has llegado tarde; ¿has tenido algún problema?». Para que produzca resultados positivos, el «feedback» ha de estar libre de componentes (opiniones, interpretaciones, juicios de valor...) añadidos a la realidad fáctica. Lo primero que hay que considerar son los hechos, porque «contra los hechos no valen argumentos». Los hechos son puntos de referencia definidos, realidades a las que es posible recurrir por estar marcadas por el tiempo, por las circunstancias históricas y por las personas.

3. Oportuno. Saber cuándo hay que ofrecer «feedback» es tan importante como saber el modo de hacerlo. Debe ofrecerse en el momento oportuno. Es preciso ser consciente de cuál es el mejor momento y de cuándo va a ser más constructivo; y de si debe ofrecerse en privado o en el grupo. Por lo general, resulta mucho más efectivo cuando se ofrece inmediatamente después de haberse producido el hecho o la conducta en cuestión. Cuando algo no marcha bien, lo mejor es poner las cartas sobre la mesa, «abrir el juego», a fin de poder devolver a la relación su anterior equilibrio funcional y emocional. Nada más pertinente al respecto que las palabras de San Pablo a los Efesios: «Si os enfadáis, no lleguéis a pecar; que cuando se ponga el sol no os sorprenda enojados». Puede ocurrir, por lo demás, que el comunicador no esté en condiciones psicológicas de mantener un diálogo sereno, por problemas personales o del tipo que sea. Entonces, probablemente sea más prudente esperar a recuperar la serenidad personal interior, al objeto de que el «feedback» sea especialmente beneficioso. El criterio de la oportunidad reside justamente en la capacidad del comunicador para discernir si tanto él como el receptor están en ese momento en condiciones favorables para que el «feedback» produzca un efecto positivo.

4. Solicitado. El «feedback», más que impuesto, debe ser solicitado. Será mucho más útil y efectivo si la propia persona interesada ha formulado la pregunta que permita al observador hacer una observación. Dicha pregunta, o comunicación, tanto puede ser verbal como no verbal, dado que con nuestra conducta podemos comunicar a quienes nos rodean si estamos interesados en que se nos ofrezca esta clase de ayuda.

5. Objetivo. Esta cualidad se refiere a diversas características. Para que sea beneficioso, el «feedback» debe reunir necesariamente las siguientes condiciones: claridad en el mensaje, focalización en el problema y utilización de ejemplos. Hay que evitar a todo trance los rodeos y las evasivas. Observaciones del tipo de «Tal vez sería bueno que dejaras a Fulano ese informe para que le eche una ojeada... El es un lince para estas cosas...» dejan mucho que desear. Muy diferente es decir algo así: «Este informe que has redactado necesita ser revisado en las partes X, Y y Z; tú mismo podrías hacerlo perfectamente».

6. Directo. El «feedback» ha de ser ofrecido personal y directamente. Esto es indispensable, sobre todo cuando la naturaleza del «feedback» es negativa (de reprobación o de desagrado). El «feedback» negativo puede tener el más positivo de los efectos si es adecuadamente transmitido. Pero resulta fatal para la relación entre dos personas la recepción de un «feedback» negativo por medio de un tercero. En este caso, lo que podría haber sido utilizado en beneficio de la estabilidad de unas relaciones, pasa a destruir éstas por no haberse dado una auténtica comunicación.

7. Específico. Este criterio se opone a la noción del «feedback» generalizado, en el que el contenido del mensaje es difuso y pierde su fuerza y su significado. Cuando el «feedback» es abstracto, puede acarrear un resultado negativo, porque el receptor no dispone de informaciones suficientes para comprenderlo y utilizarlo. Por ejemplo, cuando un compañero de trabajo dice a otro que le considera una persona escasamente adaptada, el «feedback» se reduce a una simple declaración sin resultados significativos. Sí el mismo compañero hubiera detallado el contenido del mensaje, probablemente las consecuencias serían más positivas. Supongamos que, en lugar de haber tachado de inadaptado a su compañero, le hubiera dicho: «No es ésta la primera vez que te comportas así en nuestras reuniones; tu actitud suele ser no participativa y como de aislamiento. En nuestra última reunión te desentendiste de la decisión, y ello ha perjudicado el posterior quehacer del equipo». A partir de estos datos, el receptor estaría en condiciones de auto-evaluar su actuación y revisar su actitud de distanciamiento.

8. Comprobado. Debe comprobarse el «feedback» para garantizar una buena comunicación. Una forma de hacerlo consiste en pedir a la persona que recibe nuestras reacciones que repita con sus propias palabras lo que le hemos comunicado, comprobando de este modo que el mensaje ha sido recibido.

En suma, el «feedback» es una forma de ofrecer ayuda; y es también un mecanismo correctivo para aquella persona que quiere saber qué grado de afinidad hay entre su conducta y sus intenciones. En el proceso de recibir «feedback», lo verdaderamente importante es ser un buen oyente.

2
Capacidad de escucha

«La naturaleza nos ha dado dos oídos, dos ojos y una lengua», decía Zenón, filósofo de la antigua Grecia, «para que podamos oír y ver, más que hablar». Y un filósofo chino hace la siguiente observación: «El buen oyente cosecha, mientras que el que habla siembra». Sea como sea, hasta hace muy poco tiempo se prestaba escasa atención a la capacidad de escucha. Un exagerado énfasis en la habilidad expresiva había llevado a la mayoría de las personas a subestimar la importancia de la capacidad de escucha en sus actividades cotidianas de comunicación.
Un renombrado psicólogo dijo que deberíamos mirar a cada persona como si ésta llevara colgado del cuello un cartel en el que se dijera: «Quiero sentirme importante». Evidentemente, todos queremos sentirnos importantes. A nadie le gusta ser tratado como si careciera de importancia. Y todo queremos, además, que dicha importancia sea reconocida. La experiencia misma nos enseña que, si las personas son tratadas como tales, se sienten felices y procuran hacer y producir más. Y quien se sabe escuchado se siente gratificado. Durante cinco años, el departamento de educación de adultos de las Escuelas Públicas de Minneapolis ofreció una serie de cursos destinados a mejorar la manera de hablar, y un solo curso para mejorar la manera de escuchar, de ser un buen oyente. Los primeros estaban siempre llenos: tal era la demanda; el segundo nunca llegó a darse, por falta de alumnos. Todos deseaban aprender a hablar, pero nadie quería aprender a oír.
Oír es algo mucho más complicado que el mero proceso físico de la audición o de la escucha. La audición se da a través del oído, mientras que el oír implica un proceso intelectual y emocional que íntegra una serie de datos físicos, emocionales e intelectuales en busca de significados y de comprensión. El verdadero oír se produce cuando el oyente es capaz de discernir y comprender el significado del mensaje del emisor. Sólo así se alcanza el objetivo de la comunicación.
Recientes encuestas indican que, por término medio, la persona emplea un 9 % de su tiempo escribiendo, un 16 % leyendo; un 30 % hablando; y un 45 % escuchando. Se oye cuatro o cinco veces más deprisa de lo que se habla. Las personas pueden hablar entre 90 y 120 palabras por minuto, mientras que en ese mismo tiempo pueden oír entre 450 y 600 palabras. Es decir: existe un tiempo diferencial entre la velocidad del pensamiento para poder pensar, para reflexionar sobre el contenido y para buscar su significado. Algunos autores ofrecen una serie de principios en orden a perfeccionar las habilidades que son esenciales para saber oír:

1. Procure tener un objetivo al oír.
2. Suspenda todo juicio inicial.
3. Procure centrarse en el interlocutor, resistiéndose a todo tipo de distracciones.
4. Procure repetir lo que el interlocutor está diciendo.
5. Espere antes de responder.
6. Procure reformular con sus propias palabras el contenido de lo que dice su interlocutor
y la pasión con que lo dice.
7. Procure percibir el núcleo de lo que oye a través de las palabras.
8. Haga uso del tiempo diferencial para pensar y responder.

domingo, 19 de septiembre de 2010

"Sólo la educación vence a la pobreza" Reflexiones de Humberto Maturana

Humberto Maturana nació en 1928 y comenzó su vida científica cuando era estudiante en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Continuó sus estudios en Inglaterra y, años más tarde (1958), obtuvo un doctorado en Biología en la Universidad de Harvard. Ha publicado decenas de libros y su obra más difundida en la Argentina es ???El árbol del conocimiento???, escrita en colaboración con Francisco Varela, recientemente fallecido. ???El crecimiento continuo de la población es, inevitablemente, generador de pobreza???, dice Maturana a LA NACION, y destaca su convicción de que esa pobreza no puede ser combatida con paliativos como el asistencialismo, sino con las dos únicas armas efectivas para controlarla: la educación y el trabajo. Maturana sigue investigando, no ya en la universidad, sino en el Instituto de Formación Matríztica, que conduce junto con Ximena Dávila Yánez. Allí recibió a LA NACION. Es una casona con verja y jardín, en una calle tranquila de Santiago, en un barrio que podría compararse al Flores cercano a la estación del tren, la suave voz discursiva de Maturana discurrió en una meditación entre la biología y la filosofía. -Los intelectuales no tienen una mirada esperanzada sobre el mundo de nuestros días. ¿Cuál es su visión, como hombre de ciencia y especialista en temas educativos, sociales y políticos? -Vivimos una cultura centrada en el desarrollo tecnológico y en la búsqueda del éxito individual y social en un ámbito de competencia, desconfianza y control. Esta conducta genera dolor e incertidumbre. La ampliación de nuestro entendimiento del vivir humano libera el alma, la inteligencia y la creatividad de la incertidumbre cultural que padecemos. -¿Su mirada tiene que ver con el concepto del fenómeno biológico y con el fenómeno cultural? -Se trata de análisis sobre el dolor y el sufrimiento que nuestra cultura genera. Nuestra tarea en el Instituto de Formación Matríztica es enseñar las características del hombre, entendiéndolo como un ser biológico y cultural, y conocer los fundamentos biológicos que tienen que ver con la naturaleza de los seres que somos. Preguntarnos cómo es que los seres humanos somos seres amorosos, aunque cultivemos la agresión y muchas otras cosas negativas. En todo ser humano se da siempre la posibilidad de ver a los otros como seres vivos, se trate de seres humanos, de animales o de plantas, con toda su legitimidad. -¿En el odio se produce la ilegitimidad del otro? -Sí. Es la conducta de la negación del otro, que es lo odiado. Pero este otro puede no enterarse y, por ende, no sufrir por ello. Sin embargo, ese odio recae sobre mí como persona, ese odio altera mi fisiología. -¿No se puede odiar impunemente? -No. -Para usted es muy importante el poder de la palabra. Creo que es muy grave su empobrecimiento. ¿Piensa lo mismo? -Es erróneo creer que mediante la palabra sólo estamos mostrando o describiendo cosas. Los mundos que vivimos se crean en el lenguaje. Y cuando decimos que los niños están creciendo -ya sea por la TV o por las circunstancias familiares- con un lenguaje reducido, es cierto que se les está reduciendo el mundo, lo cual tendrá para ellos tristes consecuencias. -¿Cuál es su opinión sobre la cuestión social y la pobreza? -La convivencia con una población en crecimiento continuo es inevitablemente generadora de pobreza. Porque la pobreza aparece cuando uno extrae del entorno con más rapidez que la que el entorno utiliza para reponer lo extraído. Si la población se duplicara y se duplicaran también las circunstancias adecuadas para vivir, podría no haber pobreza, pero eso no pasa, porque los ritmos de crecimiento son distintos. Además, podría ocurrir que se equiparara el ritmo, pero que en lugar de una justa distribución hubiera acumulación. Esto rompería la equiparación. La riqueza global puede producirse, pero el tema es quiénes la acaparan. La pobreza, básicamente, se genera porque parece que no queremos aceptar la relación entre el crecimiento poblacional y lo que el medio produce, más la relación entre lo que el medio produce y lo que se le quita. También se mantiene, de algún modo, la pobreza por la solidaridad, por el altruismo, por la beneficencia, que son meros paliativos, no destierran la pobreza, y sólo tranquilizan la conciencia de los donantes. Sólo la educación vence a la pobreza. Creo que el tema del crecimiento de la población es el más importante. -Usted dijo en una de sus obras que Jesucristo era un gran biólogo. ¿Cómo llegó a esa conclusión? -Porque sus referencias eran ecológicas. Toda la prédica de Jesús es una invitación a acabar con la angustia a través del desapego. Como cuando dice que hay que ser como niños para entrar en el reino de Dios y vivir en la inocencia del presente. -Parecería que para encarar a fondo la problemática nacional, la regional e incluso la mundial habría que partir del amor y de la educación. ¿Es así? -Sí. Uno tiene que actuar en este cambio para vivirlo dentro de un sistema democrático, y no a través de una tiranía. Pero la democracia debo vivirla, no exigirla. Vivirla de tal modo en la forma de comportarme que se pueda decir que ésa es una conducta democrática legítima. Y lo interesante es que eso llega a la gente, lo acepta y le gusta, porque se siente reflejada o, al menos, porque lo ve como modelo de lo que quisiera hacer y cumplir. Pero esto hay que aprender a vivirlo desde niño, porque el niño va a ir transformando sus propias vivencias a través de los adultos que tenga a su lado, y no por lo que le digan, sino por lo que vea que hacen. Se entiende la educación como una transformación en la convivencia, que comienza desde que el niño llega al mundo, y no a partir de la escuela. Si nosotros queremos que nuestros hijos crezcan como personas éticas, tenemos que conducirnos con ellos como personas éticas. -En noviembre de 1987 usted redactó un texto muy importante, que firmaron varios premios nacionales de Ciencias, donde decía que las acciones que constituyen una sociedad democrática no son la lucha por el poder ni la búsqueda de una hegemonía ideológica, sino la cooperación que crea una comunidad donde los gobernantes acepten ser criticados y cambiados cuando sus conductas se alejan del proyecto democrático con el que fueron elegidos. Y hacía un llamado a todos los chilenos para incorporar la sensatez a la vida nacional y recuperar la dignidad. ¿Por qué lo hizo? -Porque siempre creí que había que hacer de la democracia un espacio político para la cooperación en la creación de un mundo de convivencia en el que ni pobreza, ni abuso, ni tiranía surgieran como modos legítimos de actuar, en el saber de que no se es dueño de la verdad y de que el otro es tan legítimo como uno. Tal obra exige la reflexión y la aceptación del otro y la audacia de aceptar que las distintas ideologías políticas deben operar como distintos modos de mirar los espacios de convivencia. Por Albino Gómez Para LA NACION clic aquí Link corto: http://www.lanacion.com.ar/p804720