pensamiento

by eder.valdez@gmail.com

lunes, 20 de septiembre de 2010

La Ventana de Johari

La «Ventana de Johari» pretende ilustrar el proceso del «dar y recibir feedback». Tal vez el esquema que nos ofrecen Joseph Luft y Harry Ingham, tal como aparece en la figura que reproducimos a continuación, sirva de ayuda para formarnos una idea de muchos de nuestros comportamientos; y tal vez también nos ofrezca alguna solución para hacer frente a nuestras dificultades en las relaciones interpersonales y para que hagamos de nuestra participación social en la comunidad una expansión realizadora, tanto para nosotros como para aquellos que viven con nosotros. El modelo puede ser presentado también como una ventana de comunicación a través de la cual se dan o se reciben informaciones sobre uno mismo y sobre los demás.



Si tomamos las cuatro áreas o cuadrantes en sentido vertical (columnas) o en sentido horizontal (franjas), las dos columnas representan el yo, y las dos franjas representan el grupo. La primera columna contiene «lo que yo sé respecto de mí»; la segunda, «lo que desconozco respecto de mí»; la franja superior contiene «lo que los demás (el grupo) saben respecto de mi»; la franja inferior contiene «lo que los demás (el grupo) desconocen respecto de mí». Las informaciones contenidas en dichas franjas y columnas no son estáticas, sino que se desplazan de un cuadrante a otro, en la medida en que varían dentro del grupo el grado de confianza recíproca y el intercambio de «feedback». Como resultado de dicho movimiento, el tamaño y el formato de los respectivos cuadrantes experimentarán otras tantas modificaciones en el interior de la ventana.

1. Área abierta: El primer cuadrante (espacio superior izquierdo) es el único claro y libre. En él se encuentran las experiencias y los datos conocidos por la propia persona y por quienes la rodean. Es un área que se caracteriza por el intercambio libre y abierto de informaciones entre el yo y los demás. En ella, el comportamiento es público y accesible a todos. Por ejemplo: nuestro modo de trabajar en cualquier actividad que desempeñemos, nuestra manera habitual de comportarnos, etc. El «Área libre» aumenta de tamaño en la medida en que crece el nivel de confianza entre los participantes o entre el participante y su grupo; y también en la medida en que se comparten más informaciones, especialmente si se trata de informaciones importantes de carácter personal.

2. Área ciega: En la parte superior derecha hay una zona denominada «Área ciega» que contiene informaciones respecto de nuestro «yo» que nosotros ignoramos, pero que son conocidas por los demás. Es lo que nuestros amigos saben de nosotros, más que lo que nos dicen. Al comenzar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son observadas por las restantes personas del grupo. Por ejemplo: nuestra manera de actuar, nuestro modo de hablar, nuestro estilo de relacionamos, etc

3. Área oculta (o privada): El espacio inferior izquierdo, es decir, el área oculta para los demás, contiene informaciones que uno mismo sabe respecto de sí, pero que son desconocidas por el grupo. Es en este área donde se encuentra gran parte de lo que conocemos de nosotros mismos y que ocultamos a los demás. Tenemos miedo de que, si el grupo llegara a saber nuestros sentimientos, percepciones y opiniones respecto del propio grupo o de sus integrantes, o respecto de nosotros mismos, tal vez el grupo podría rechazarnos, atacarnos o ejercer respecto de nosotros algún tipo de acción. Consiguientemente, no revelamos tales informaciones. Muchas veces, una de las posibles razones por las que mantenemos el secreto es porque no encontramos elementos de apoyo en el grupo. Suponemos que, si reveláramos nuestros sentimientos, pensamientos y reacciones, los integrantes del grupo podrían juzgarnos de manera negativa. Sin embargo, a
menos que revelemos algo sobre nosotros y verifiquemos si es cierta nuestra suposición, no tendremos posibilidad de saber cómo van a reaccionar realmente los integrantes del grupo. Es decir, que si no asumimos ciertos riesgos, jamás sabremos nada acerca de la realidad o la irrealidad de nuestras suposiciones. Por otra parte, también tratamos de mantener el secreto cuando nos motiva el deseo de controlar o manipular a los demás.

4. El área subconciente: El cuadrante de la parte inferior derecha representa aquellos factores de nuestra personalidad de los que no somos conscientes y que también son desconocidos para las personas que se relacionan con nosotros. Es el área de nuestras motivaciones inconscientes; área que representa nuestro aspecto «desconocido» o «inexplorado» y que puede incluir cosas como la dinámica interpersonal, acontecimientos de nuestra primera infancia, potencialidades latentes y recursos aún por descubrir.

Lo que la «Ventana de Johari» trata de explicar es cómo deben procurar tolerarse mutuamente estas diferencias en las distintas áreas de nuestra personalidad, con el fin de mejorar las relaciones interpersonales, a través del conocimiento de uno mismo y de los demás; e intenta explicarlo de la manera siguiente: El entrecruce de las líneas muestra cuál es la situación al comenzar el proceso de relación, en orden a ampliar el «área libre», la cual, a medida que se va ampliando gracias a una mayor comunicación, hace que se reduzcan las restantes áreas. Y lo ideal es que la mencionada «área libre» vaya precisamente ampliando su radio de acción, de forma que se reduzca al mínimo el «área desconocida», tanto de los demás como de nosotros mismos.

1
Principios para la obtención
de «feedback»

Al iniciar nuestra participación en un grupo, comunicamos todo tipo de informaciones de las que no somos conscientes, pero que son captadas por las otras personas. Tales informaciones pueden reflejar la forma de expresión de nuestra manera de ser, de nuestro modo de hablar o del estilo que adoptamos en nuestra relación con los demás. Dado que el segundo cuadrante de la «Ventana de Johari» contiene informaciones que los integrantes del grupo conocen respecto de nosotros, pero de las que nosotros no somos conscientes, el único medio de aumentar nuestra concienciación de tales informaciones consistirá en obtener «feedback» del grupo. Consiguientemente, necesitamos desarrollar una actitud de receptividad tal que incite a los miembros del grupo a darnos «feedback». Es preciso, pues, poseer capacidad de recibir «feedback»; y para que éste sea eficaz, es necesario que sea:

1. Aplicable. Que vaya dirigido a un comportamiento susceptible de ser modificado mediante el reconocimiento del punto en que se produce el fallo y mediante el esfuerzo personal tendente a corregir la «desviación». Por ejemplo: «No me gusta tu manera de hablar» es un «feedback» inútil que no beneficia en absoluto la comunicación, dado que la información que contiene no es aplicable por el receptor. No contiene referencias para evaluar el comportamiento defectuoso. Cuando señalamos alguna limitación sobre la que la persona no posee control alguno, sólo conseguimos aumentar su frustración. Si, por el contrario, decimos:
«Estás hablando (o tienes la costumbre de hablar) demasiado alto, y resulta desagradable», entonces el mensaje si contiene unos datos concretos que pueden ser examinados por el receptor, con lo cual estará en condiciones de aplicar el «feedback».

2. Neutro. El «feedback» ha de ser más descriptivo que valorativo. Este criterio es contrario a dos características muy comunes y que, por lo general, agravan el problema de la relación y del propio «feedback». La primera de ellas es el tono de censura, reprobación o valoración negativa y personalizada que el «feedback» comporta en ocasiones: «Tienes manía de hablar con afectación» («feedback» valorativo personalizado); «Esta parte del documento es un tanto rebuscada; hay que buscar un lenguaje más directo» («feedback» valorativo neutro, es decir, no personalizado). Evitando el uso del lenguaje valorativo se reduce la necesidad de que la otra persona reaccione de manera defensiva. La otra característica contraria a la neutralidad es lo que podríamos llamar «interpretacionitis». En este caso, en lugar de limitarse a registrar el hecho, el comunicador se empeña en anticipar sus «posibles» causas: «Has llegado tarde; seguro que ha sido porque...» («feedback» interpretativo); el «feedback» neutro sería: «Has llegado tarde; ¿has tenido algún problema?». Para que produzca resultados positivos, el «feedback» ha de estar libre de componentes (opiniones, interpretaciones, juicios de valor...) añadidos a la realidad fáctica. Lo primero que hay que considerar son los hechos, porque «contra los hechos no valen argumentos». Los hechos son puntos de referencia definidos, realidades a las que es posible recurrir por estar marcadas por el tiempo, por las circunstancias históricas y por las personas.

3. Oportuno. Saber cuándo hay que ofrecer «feedback» es tan importante como saber el modo de hacerlo. Debe ofrecerse en el momento oportuno. Es preciso ser consciente de cuál es el mejor momento y de cuándo va a ser más constructivo; y de si debe ofrecerse en privado o en el grupo. Por lo general, resulta mucho más efectivo cuando se ofrece inmediatamente después de haberse producido el hecho o la conducta en cuestión. Cuando algo no marcha bien, lo mejor es poner las cartas sobre la mesa, «abrir el juego», a fin de poder devolver a la relación su anterior equilibrio funcional y emocional. Nada más pertinente al respecto que las palabras de San Pablo a los Efesios: «Si os enfadáis, no lleguéis a pecar; que cuando se ponga el sol no os sorprenda enojados». Puede ocurrir, por lo demás, que el comunicador no esté en condiciones psicológicas de mantener un diálogo sereno, por problemas personales o del tipo que sea. Entonces, probablemente sea más prudente esperar a recuperar la serenidad personal interior, al objeto de que el «feedback» sea especialmente beneficioso. El criterio de la oportunidad reside justamente en la capacidad del comunicador para discernir si tanto él como el receptor están en ese momento en condiciones favorables para que el «feedback» produzca un efecto positivo.

4. Solicitado. El «feedback», más que impuesto, debe ser solicitado. Será mucho más útil y efectivo si la propia persona interesada ha formulado la pregunta que permita al observador hacer una observación. Dicha pregunta, o comunicación, tanto puede ser verbal como no verbal, dado que con nuestra conducta podemos comunicar a quienes nos rodean si estamos interesados en que se nos ofrezca esta clase de ayuda.

5. Objetivo. Esta cualidad se refiere a diversas características. Para que sea beneficioso, el «feedback» debe reunir necesariamente las siguientes condiciones: claridad en el mensaje, focalización en el problema y utilización de ejemplos. Hay que evitar a todo trance los rodeos y las evasivas. Observaciones del tipo de «Tal vez sería bueno que dejaras a Fulano ese informe para que le eche una ojeada... El es un lince para estas cosas...» dejan mucho que desear. Muy diferente es decir algo así: «Este informe que has redactado necesita ser revisado en las partes X, Y y Z; tú mismo podrías hacerlo perfectamente».

6. Directo. El «feedback» ha de ser ofrecido personal y directamente. Esto es indispensable, sobre todo cuando la naturaleza del «feedback» es negativa (de reprobación o de desagrado). El «feedback» negativo puede tener el más positivo de los efectos si es adecuadamente transmitido. Pero resulta fatal para la relación entre dos personas la recepción de un «feedback» negativo por medio de un tercero. En este caso, lo que podría haber sido utilizado en beneficio de la estabilidad de unas relaciones, pasa a destruir éstas por no haberse dado una auténtica comunicación.

7. Específico. Este criterio se opone a la noción del «feedback» generalizado, en el que el contenido del mensaje es difuso y pierde su fuerza y su significado. Cuando el «feedback» es abstracto, puede acarrear un resultado negativo, porque el receptor no dispone de informaciones suficientes para comprenderlo y utilizarlo. Por ejemplo, cuando un compañero de trabajo dice a otro que le considera una persona escasamente adaptada, el «feedback» se reduce a una simple declaración sin resultados significativos. Sí el mismo compañero hubiera detallado el contenido del mensaje, probablemente las consecuencias serían más positivas. Supongamos que, en lugar de haber tachado de inadaptado a su compañero, le hubiera dicho: «No es ésta la primera vez que te comportas así en nuestras reuniones; tu actitud suele ser no participativa y como de aislamiento. En nuestra última reunión te desentendiste de la decisión, y ello ha perjudicado el posterior quehacer del equipo». A partir de estos datos, el receptor estaría en condiciones de auto-evaluar su actuación y revisar su actitud de distanciamiento.

8. Comprobado. Debe comprobarse el «feedback» para garantizar una buena comunicación. Una forma de hacerlo consiste en pedir a la persona que recibe nuestras reacciones que repita con sus propias palabras lo que le hemos comunicado, comprobando de este modo que el mensaje ha sido recibido.

En suma, el «feedback» es una forma de ofrecer ayuda; y es también un mecanismo correctivo para aquella persona que quiere saber qué grado de afinidad hay entre su conducta y sus intenciones. En el proceso de recibir «feedback», lo verdaderamente importante es ser un buen oyente.

2
Capacidad de escucha

«La naturaleza nos ha dado dos oídos, dos ojos y una lengua», decía Zenón, filósofo de la antigua Grecia, «para que podamos oír y ver, más que hablar». Y un filósofo chino hace la siguiente observación: «El buen oyente cosecha, mientras que el que habla siembra». Sea como sea, hasta hace muy poco tiempo se prestaba escasa atención a la capacidad de escucha. Un exagerado énfasis en la habilidad expresiva había llevado a la mayoría de las personas a subestimar la importancia de la capacidad de escucha en sus actividades cotidianas de comunicación.
Un renombrado psicólogo dijo que deberíamos mirar a cada persona como si ésta llevara colgado del cuello un cartel en el que se dijera: «Quiero sentirme importante». Evidentemente, todos queremos sentirnos importantes. A nadie le gusta ser tratado como si careciera de importancia. Y todo queremos, además, que dicha importancia sea reconocida. La experiencia misma nos enseña que, si las personas son tratadas como tales, se sienten felices y procuran hacer y producir más. Y quien se sabe escuchado se siente gratificado. Durante cinco años, el departamento de educación de adultos de las Escuelas Públicas de Minneapolis ofreció una serie de cursos destinados a mejorar la manera de hablar, y un solo curso para mejorar la manera de escuchar, de ser un buen oyente. Los primeros estaban siempre llenos: tal era la demanda; el segundo nunca llegó a darse, por falta de alumnos. Todos deseaban aprender a hablar, pero nadie quería aprender a oír.
Oír es algo mucho más complicado que el mero proceso físico de la audición o de la escucha. La audición se da a través del oído, mientras que el oír implica un proceso intelectual y emocional que íntegra una serie de datos físicos, emocionales e intelectuales en busca de significados y de comprensión. El verdadero oír se produce cuando el oyente es capaz de discernir y comprender el significado del mensaje del emisor. Sólo así se alcanza el objetivo de la comunicación.
Recientes encuestas indican que, por término medio, la persona emplea un 9 % de su tiempo escribiendo, un 16 % leyendo; un 30 % hablando; y un 45 % escuchando. Se oye cuatro o cinco veces más deprisa de lo que se habla. Las personas pueden hablar entre 90 y 120 palabras por minuto, mientras que en ese mismo tiempo pueden oír entre 450 y 600 palabras. Es decir: existe un tiempo diferencial entre la velocidad del pensamiento para poder pensar, para reflexionar sobre el contenido y para buscar su significado. Algunos autores ofrecen una serie de principios en orden a perfeccionar las habilidades que son esenciales para saber oír:

1. Procure tener un objetivo al oír.
2. Suspenda todo juicio inicial.
3. Procure centrarse en el interlocutor, resistiéndose a todo tipo de distracciones.
4. Procure repetir lo que el interlocutor está diciendo.
5. Espere antes de responder.
6. Procure reformular con sus propias palabras el contenido de lo que dice su interlocutor
y la pasión con que lo dice.
7. Procure percibir el núcleo de lo que oye a través de las palabras.
8. Haga uso del tiempo diferencial para pensar y responder.

domingo, 19 de septiembre de 2010

"Sólo la educación vence a la pobreza" Reflexiones de Humberto Maturana

Humberto Maturana nació en 1928 y comenzó su vida científica cuando era estudiante en la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Continuó sus estudios en Inglaterra y, años más tarde (1958), obtuvo un doctorado en Biología en la Universidad de Harvard. Ha publicado decenas de libros y su obra más difundida en la Argentina es ???El árbol del conocimiento???, escrita en colaboración con Francisco Varela, recientemente fallecido. ???El crecimiento continuo de la población es, inevitablemente, generador de pobreza???, dice Maturana a LA NACION, y destaca su convicción de que esa pobreza no puede ser combatida con paliativos como el asistencialismo, sino con las dos únicas armas efectivas para controlarla: la educación y el trabajo. Maturana sigue investigando, no ya en la universidad, sino en el Instituto de Formación Matríztica, que conduce junto con Ximena Dávila Yánez. Allí recibió a LA NACION. Es una casona con verja y jardín, en una calle tranquila de Santiago, en un barrio que podría compararse al Flores cercano a la estación del tren, la suave voz discursiva de Maturana discurrió en una meditación entre la biología y la filosofía. -Los intelectuales no tienen una mirada esperanzada sobre el mundo de nuestros días. ¿Cuál es su visión, como hombre de ciencia y especialista en temas educativos, sociales y políticos? -Vivimos una cultura centrada en el desarrollo tecnológico y en la búsqueda del éxito individual y social en un ámbito de competencia, desconfianza y control. Esta conducta genera dolor e incertidumbre. La ampliación de nuestro entendimiento del vivir humano libera el alma, la inteligencia y la creatividad de la incertidumbre cultural que padecemos. -¿Su mirada tiene que ver con el concepto del fenómeno biológico y con el fenómeno cultural? -Se trata de análisis sobre el dolor y el sufrimiento que nuestra cultura genera. Nuestra tarea en el Instituto de Formación Matríztica es enseñar las características del hombre, entendiéndolo como un ser biológico y cultural, y conocer los fundamentos biológicos que tienen que ver con la naturaleza de los seres que somos. Preguntarnos cómo es que los seres humanos somos seres amorosos, aunque cultivemos la agresión y muchas otras cosas negativas. En todo ser humano se da siempre la posibilidad de ver a los otros como seres vivos, se trate de seres humanos, de animales o de plantas, con toda su legitimidad. -¿En el odio se produce la ilegitimidad del otro? -Sí. Es la conducta de la negación del otro, que es lo odiado. Pero este otro puede no enterarse y, por ende, no sufrir por ello. Sin embargo, ese odio recae sobre mí como persona, ese odio altera mi fisiología. -¿No se puede odiar impunemente? -No. -Para usted es muy importante el poder de la palabra. Creo que es muy grave su empobrecimiento. ¿Piensa lo mismo? -Es erróneo creer que mediante la palabra sólo estamos mostrando o describiendo cosas. Los mundos que vivimos se crean en el lenguaje. Y cuando decimos que los niños están creciendo -ya sea por la TV o por las circunstancias familiares- con un lenguaje reducido, es cierto que se les está reduciendo el mundo, lo cual tendrá para ellos tristes consecuencias. -¿Cuál es su opinión sobre la cuestión social y la pobreza? -La convivencia con una población en crecimiento continuo es inevitablemente generadora de pobreza. Porque la pobreza aparece cuando uno extrae del entorno con más rapidez que la que el entorno utiliza para reponer lo extraído. Si la población se duplicara y se duplicaran también las circunstancias adecuadas para vivir, podría no haber pobreza, pero eso no pasa, porque los ritmos de crecimiento son distintos. Además, podría ocurrir que se equiparara el ritmo, pero que en lugar de una justa distribución hubiera acumulación. Esto rompería la equiparación. La riqueza global puede producirse, pero el tema es quiénes la acaparan. La pobreza, básicamente, se genera porque parece que no queremos aceptar la relación entre el crecimiento poblacional y lo que el medio produce, más la relación entre lo que el medio produce y lo que se le quita. También se mantiene, de algún modo, la pobreza por la solidaridad, por el altruismo, por la beneficencia, que son meros paliativos, no destierran la pobreza, y sólo tranquilizan la conciencia de los donantes. Sólo la educación vence a la pobreza. Creo que el tema del crecimiento de la población es el más importante. -Usted dijo en una de sus obras que Jesucristo era un gran biólogo. ¿Cómo llegó a esa conclusión? -Porque sus referencias eran ecológicas. Toda la prédica de Jesús es una invitación a acabar con la angustia a través del desapego. Como cuando dice que hay que ser como niños para entrar en el reino de Dios y vivir en la inocencia del presente. -Parecería que para encarar a fondo la problemática nacional, la regional e incluso la mundial habría que partir del amor y de la educación. ¿Es así? -Sí. Uno tiene que actuar en este cambio para vivirlo dentro de un sistema democrático, y no a través de una tiranía. Pero la democracia debo vivirla, no exigirla. Vivirla de tal modo en la forma de comportarme que se pueda decir que ésa es una conducta democrática legítima. Y lo interesante es que eso llega a la gente, lo acepta y le gusta, porque se siente reflejada o, al menos, porque lo ve como modelo de lo que quisiera hacer y cumplir. Pero esto hay que aprender a vivirlo desde niño, porque el niño va a ir transformando sus propias vivencias a través de los adultos que tenga a su lado, y no por lo que le digan, sino por lo que vea que hacen. Se entiende la educación como una transformación en la convivencia, que comienza desde que el niño llega al mundo, y no a partir de la escuela. Si nosotros queremos que nuestros hijos crezcan como personas éticas, tenemos que conducirnos con ellos como personas éticas. -En noviembre de 1987 usted redactó un texto muy importante, que firmaron varios premios nacionales de Ciencias, donde decía que las acciones que constituyen una sociedad democrática no son la lucha por el poder ni la búsqueda de una hegemonía ideológica, sino la cooperación que crea una comunidad donde los gobernantes acepten ser criticados y cambiados cuando sus conductas se alejan del proyecto democrático con el que fueron elegidos. Y hacía un llamado a todos los chilenos para incorporar la sensatez a la vida nacional y recuperar la dignidad. ¿Por qué lo hizo? -Porque siempre creí que había que hacer de la democracia un espacio político para la cooperación en la creación de un mundo de convivencia en el que ni pobreza, ni abuso, ni tiranía surgieran como modos legítimos de actuar, en el saber de que no se es dueño de la verdad y de que el otro es tan legítimo como uno. Tal obra exige la reflexión y la aceptación del otro y la audacia de aceptar que las distintas ideologías políticas deben operar como distintos modos de mirar los espacios de convivencia. Por Albino Gómez Para LA NACION clic aquí Link corto: http://www.lanacion.com.ar/p804720

jueves, 26 de agosto de 2010

UNA PREGUNTA AL AIRE

¿Realmente practicamos la tolerancia?

Me inquieta esta pregunta así como la respuesta que se pueda dar. Escuchamos en los medios de comuicación mucho ha cerca de que debemos ser tolerantes con el prójimo pero, ¿realmente lo somos?, ¿que es la tolerancia?.
Hace meses escribí un artículo sobre la problematica actual (desde mi punto de vista) que vivimos en la ciudad y el estado de Chihuahua en general y, no fue bien aceptado por parte de algunas esferas de la sociedad. Me hacen la observación de que soy intolerante por pretender cambiar las cosas por medio del Evangelio de Jesús. Y, quizá si sea intolerante o de mente cerrada al buscar que todo mi mundo gire alrededor de Jesús. No soy quien para obligar a otro ente a que crea y comparta la misma Fe que yo, pero nada me quita el derecho a intentarlo.

En lugar de censurar a la gente, tratemos de comprenderla. Tratemos de imaginarnos por qué hacen lo que hacen. Eso es mucho más provechoso y más interesante que la crítica; y de ello surge la simpatía, la tolerancia y la bondad. Dale Carnegie

Igual, la tolerancia se practica a diario. Casa cabeza no es un mundo ES UN UNIVERSO y cada universo merecemos ser respetado.

Yo se que a muchos de nosotros hemos sido objeto de critica y censura mas de una vez por expresar libremente nuestra Fe o maneras de pensar en alguna institución educativa, trabajo, con amigos, etc. Jesús no obligo a nadie a que lo siguiese, fue tolerante y amoroso con ellos, es tolerante y amoroso hoy con quienes no gustan seguirle.

Pero;  
  • Jud 1:24 Y a Aquél que es poderoso para guardarlos a ustedes sin caída y para presentarlos sin mancha en presencia de Su gloria con gran alegría.
  • Apocalipsis 3:20 "Yo estoy a la puerta y llamo; si alguien oye Mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo.
¿Quien soy yo para esconder tales verdades?  y, ¿Quien eres tu para aceptarlas?
 

miércoles, 25 de agosto de 2010

Tiempo con Dios para Jóvenes como tú con Josias Escobedo




lunes, 16 de agosto de 2010

Toma agua regularmente

Si no te gusta tomar agua sola, hoy es buen momento para empezar!

Tomar   agua  cada  día es vital para mantener una buena salud. El 60% del  cuerpo  humano  esta  compuesto por agua. Por lo cual tiene mucha lógica consumir  agua todos los días y que mejor con agua sola. Evita tomar refrescos y aguas azucaradas. Además, sabias que la mente a veces confunde la sed por hambre? Entonces antes de comer ese bocadillo que tanto  apeteces,  prueba tomando un vaso de agua, veras como en muchos casos, el hambre desaparece!


La  pregunta  que  todos  nos  hacemos  es, cuanto agua necesito tomar durante  un  día?  La  regla  general  es  de  8 vasos de agua al día, aproximadamente 2  litros  diarios sin embargo no hay evidencia clara que  soporte  esta  teoría.  Mucho  también  depende  del peso de cada persona, del sexo, de la actividad física así como también si vives en una  lugar húmedo y caliente. En la medida que una persona pierde agua debería tomar mas agua.

Mi  consejo  es tomar agua sola todos los días, hasta que se convierta en un buen habito y tomar agua continuamente para evitar tener sed!

IMPORTANTE: La redacción aquí representada es de carácter informativo y no pretende ofrecer una consulta o recomendación médica. No reemplaza la opinión del especialista. Consulte a su médico antes de iniciar cualquier tratamiento y/o programa físico.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Una Generación conforme al corazón de Dios



“Quitando éste, les levanto por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo; he hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que Yo quiero. (Hechos 13:22)

Dios no hace acepción de personas, Él no hizo grande al rey David para que el resto de nosotros nos sintiéramos como unos fracasados. Por lo contrario, Dios nos da las mismas oportunidades y bendiciones que les ofreció a hombres y mujeres a lo largo de la historia.
Entonces si es que es así:                       
*      ¿Por qué obtuvo David esa distinción especial de parte de Dios?
*      ¿Qué lo distinguió de tantos otros hombres y mujeres piadosos?
Si nos ponemos a observar la vida de David, no fue la obediencia la que le ganó tal posición delante de Dios. David no fue más obediente que, por ejemplo, Moisés o los demás profetas, y si realmente quieren a una persona intachable en obediencia, observemos a Daniel.
Elías y Eliseo experimentaron mayores demostraciones del poder de Dios. Entonces:
*      ¿Qué hizo que David fuese la única persona a quien Dios llamó un hombre conforme a su propio corazón?


  • Lo que distinguió a David como un hombre conforme al corazón de Dios fue su pasión incansable por descubrir y entender las emociones de Dios. David era un verdadero adorador.
                  

Jesús dijo: “Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.” (Juan 4:23)
Adorar en espíritu es Adorar profundamente desde un corazón totalmente abandonado a Dios y tal fue el caso del rey David.
El adorar, servir y amar de la forma verdadera (a la manera de Dios) demanda algo más de lo que habitualmente estamos acostumbrados a ver los domingos en la mañana o los viernes en la noche. Adorar en realidad significa entender la verdad acerca del corazón de Dios y de su personalidad.

Cuando Jesús dijo en “Juan 4:23” que Dios busca adoradores, se estaba refiriendo al deseo tremendo, feroz y ardiente del corazón de su Padre. Ese amor busca amantes que correspondan a su pasión, que entiendan su amor y que lo adoren empapados en el deseo que Él tiene para nosotros.
Esto significa que a Dios le caemos bien y quiere disfrutar junto con nosotros el placer de tener un encuentro espiritual con Él.

El Dios de la Gloria esta verdaderamente enamorado de nosotros, aun con nuestras debilidades y fragilidad.

o   Dios no es un viejo aburrido que va en pantuflas paseándose sin hacer nada por todo el cielo sintiéndose constantemente enojado por los errores y pecados que a diario cometemos.

La vida de David debería de darnos el poder para decir: ¿Por qué yo no?, si el pudo vencer todos los fracasos y derrotas, y seguir confiando en la tierna misericordia de Dios, ¡yo también puedo!

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)

David estaba comprometido a obedecer los mandamientos del corazón de Dios.

David era un hombre tenaz, resuelto, y estaba sinceramente entregado en seguir los mandamientos de Dios. Ese deseo ardiente cinceló y formó su corazón por muchos años, pero lejos estaba de ser un modelo de obediencia. Pero en más de una ocasión David “lo estropeo” todo, y algunas veces de forma grave; sin embargo, seguía siendo un hombre conforme al corazón de Dios. ¡Esto debería darle un giro radical a su corazón!
*     ¿Qué nos enseña? Que no solo es la obediencia lo que hace a un hombre conforme al corazón de Dios; también esta la postura o intención de su corazón delante de Dios. Dios tomó en cuenta las intenciones sinceras del corazón de David aun cuando sus mayores debilidades lo guiaron a tomar decisiones erróneas. Dios nos ve de la misma maneta a ti y a mí, Nuestras sinceras intenciones son muy importantes para Dios.

Dios no consideró a David un “hipócrita” mientras el amor de el fue débil e inmaduro, ni tampoco nos ve a nosotros como tales. Nuestra obtención de un amor maduro se logra en meses, años y décadas, y el resultado de vera a su tiempo, cuando produzcamos frutos.
Las debilidades de David fueron en ocasiones exhibidas delante de sus compatriotas, y aun escritas en la Biblia; sin embargo, él tenía la poca normal capacidad de permanecer confiado delante de Dios. Y de igual manera hay que recalcar algo muy importante; David de negó a vivir con algo menor que lo máximo que Dios le diera. Nunca se permitió a si mismo sentirse descalificado por sus debilidades, si no que se esforzó en GRAN manera por la liberación del poder de Dios durante su generación.    







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viernes, 30 de julio de 2010

NO TE PREOCUPES, ESTAS EN EUROPA

Dios me ha dado el privilegio de cruzar el charco. Nos hemos aventurado a trabajar con niños, jovenes y un que otro drogadicto en España.
Muchas personas me cuestionaron con lo siguiente: ¿a que vas de misionero a España?, aquí hay mucha necesidad. Y es verdad, en México hay una necesidad tremenda pero, los cielos estan abiertos. Dios se esta derramando en America Latina de  una manera impresionante que, en muchos países Europeos envidian.
NO TE PREOCUPES, ESTAS EN EUROPA fué una de las frases que mas escuche durante mi estadía en el viejo continente, parece ser que el; NO TE PREOCUPES, ESTAS EN EUROPA es una especie de licencia que te da derecho a hacer lo que te venga en gana. A menudo podía ver a una persona desnuda en la calle y al momento me contestaban; NO TE PREOCUPES, ESTAS EN EUROPA, mirar un par de niños inyectandose heroína y la misma frase; NO TE PREOCUPES, ESTAS EN EUROPA, ver un monton de señoritas ser prisioneras de la prostitucion y la droga y... NO TE PREOCUPES, ESTAN EN EUROPA. La promiscuidad sexual reyna en este viejo mundo gracias a esta alegre frese, cualquier típo de droga abunda gracias a este linda frase, y, le dan rienda suelta a la comcupiciencia humana gracias a esta coloquial frase. 
Estes en donde estes, la Biblia es la misma tanto en México como en Asia. Hay un consejo coloquial que dice "Al pueblo que fueres has lo que vieres"... yo creo que ese Daniel del que habla la Biblia no siguio tal consejo.








martes, 29 de junio de 2010

Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Por Gustavo Uriel Porras

Si puedes creer, al que cree todo le es posible. Marcos 9:23 ¿Problemas?, quisiera saber de alguien que no tenga o haya tenido algún tipo de problema, ya sea emocional, físico o espiritual, todo ser humano en lo absoluto en alguna etapa de nuestra vida hemos presenciado o vivificado un problema, quizás unos más grandes que otros, pero al fin de cuentas problemas. En ocasiones tenemos la deliberada idea que no podemos enfrentar las situaciones tan amenazantes que se nos presentan en la vida, surgiendo así, la cuestión de ¿Por qué estoy pasando por esto?, humanamente podemos afirmar que solo alcanzamos a ver todo aquello que nuestro ojo físico procesa y nos subsistimos con tal limitación que tan solo es natural y física, olvidándonos de la capacidad tan brillante que Dios ha puesto en nosotros y así ayudarnos a enfrentar cualquier situación por más frustrante que esta sea, sin embargo existen ocasiones en la que no la percatamos por estar tan ocupados en la preocupación para tales amenazas, dejando de lado la perfecta solución. Pero hoy, yo quiero expresarte que hay algo más allá, algo que no podemos ver a simple vista, algo que no sucederá hasta que te atrevas a creer, y creer en lo sobrenatural, al hablar de esta palabra “sobrenatural” me refiero Al Creador de los cielos y la tierra, Al GRAN YO SOY. Dadas estas palabras, te preguntaras ¿Cómo creer en alguien que no he visto a lo largo de mi vida?, pues es allí, cuando tu corazón conoce la sed y tu espíritu el hambre de querer cambiar y enmendar tu vida, para darle una oportunidad a quien te ha dado la vida, sin embargo, para esto se requiere fe, se requiere certeza de aquello que esperas, así como convicción de lo que no ves. La fe va acompañada con cambios personales que van enderezando el sutil equilibrio de nuestras acciones diarias. Con serenidad iras viendo mas clara la salida, que siempre estuvo allí, solo que antes no la buscabas en el terreno correcto. Y recuerda que, para el que le cree a Dios, TODO, TODO, le es posible, decirlo es bello, experimentarlo aún mejor.